miércoles, 20 de septiembre de 2017
Jornada de Patrimonio militar
Un año más la Universidad de Burgos celebra unas jornadas sobre patrimonio militar. El título de esta ocasión es III JORNADAS DE PATRIMONIO MILITAR: Imágenes de Guerra, un tesoro patrimonial de las Fuerzas Armadas, y
tendrá lugar el martes 3 de octubre en la Sala Polivalente de la
Biblioteca Central de la Universidad de Burgos desde las 10 de la
mañana con entrada gratuita.
viernes, 21 de julio de 2017
sábado, 11 de febrero de 2017
Operación Cuarteles
En la contraportada del Diario de Burgos del pasado lunes, apareció una interesante reseña sobre la "operación cuarteles". En el articulo se recuerda la firma de compra venta de los terrenos de Caballería, Infantería y Artillería un 5 de febrero de 1973.
Para profundizar sobre el tema os invito a leer la entrada "la operación urbanística del siglo".
lunes, 30 de enero de 2017
Publicación
A través del repositorio virtual de la Universidad de Burgos, se puede descargar el trabajo "Las instalaciones militares y su significado en el plano urbano de la ciudad de Burgos". Dicho documento es un trabajo fin de carrera del Grado de Historia y Patrimonio, y contó con la dirección del Dr. Gonzalo Andrés López. Ha sido seleccionado para su publicación en dicho repositorio y puede ser consultado libremente y utilizado siempre que se cite al autor.
Enlace: http://riubu.ubu.es/handle/10259/4309
Resumen: Las instalaciones militares han ido ligadas a las ciudades desde su formación. En el ejemplo de Burgos, entre los siglos XVIII y XX, han sido un elemento clave para la formación de la ciudad tal como la conocemos. Por ello, a través de los cuarteles podemos observar la historia de la Ciudad: su sistema de defensas, las desamortizaciones del siglo XIX, las consecuencias urbanas de los periodos de postguerra o la “guerra del suelo” que viene sucediendo desde los años setenta. Todas estas transformaciones sucedidas en los dos últimos siglos, han consolidado los suelos de la periferia de la ciudad, formando el Burgos que hoy conocemos.
Miguel Espinosa
domingo, 22 de enero de 2017
Un trocito de Burgos en el exilio
El antiguo cuartel de caballería de San Pablo, estaba coronado en su frontón con un elegante conjunto escultórico en el que se representa el escudo nacional, las armas de artillería y un león como alegoría de Castilla. Tras su construcción a finales finales del siglo XIX, fue ocupado por tropas de artillería y caballería, a las que se unieron los Lanceros de Borbón, tras el derribo en 1927 del cuartel de caballería de la calle Vitoria.
Finalmente en 1976 el cuartel es derribado, y su inquilino mas ilustre, el Regimiento de Caballería España 11 es trasladado al moderno cuartel de Castrillo del Val. En dicho traslado le acompaña el frontón de la fachada principal, que es colocado en un lugar preferente como ornamento del nuevo cuartel.
En 1986 el Regimiento de Caballería se traslada a Zaragoza, pero el recuerdo del antiguo cuartel de caballería de Burgos, se mantuvo casi treinta años más, hasta que en 2014 es trasladado a Zaragoza.
Finalmente en 1976 el cuartel es derribado, y su inquilino mas ilustre, el Regimiento de Caballería España 11 es trasladado al moderno cuartel de Castrillo del Val. En dicho traslado le acompaña el frontón de la fachada principal, que es colocado en un lugar preferente como ornamento del nuevo cuartel.
En 1986 el Regimiento de Caballería se traslada a Zaragoza, pero el recuerdo del antiguo cuartel de caballería de Burgos, se mantuvo casi treinta años más, hasta que en 2014 es trasladado a Zaragoza.
Cuartel de Caballería de Burgos
Detalle de la fachada del cuartel de caballería, donde se aprecia el conjunto escultórico
El frontón en la Base de Castrillo del Val (Burgos) hasta 2014
El frontón en Zaragoza actualmente
Placa conmemorativa del último traslado
Junto con el frontón del antiguo cuartel, también se trasladó a la base de Castrillo, unos sillares del antiguo cuartel. Tras el traslado a Zaragoza del Regimiento de Caballería España 11 en 1986, las instalaciones que lo ocupaban fueron ocupadas por el Regimiento de Artillería de Campaña nº46, y a partir de 1996 por el Regimiento de Artillería de Campaña nº11.
Este conjunto también ha viajado con el frontón a Zaragoza
lunes, 9 de enero de 2017
Acto militar durante la II República.
A través de la Revista Mundo Gráfico nº 1229 del 22 de mayo de 1935, podemos recordar un acto militar en la ciudad, con la presencia del ministro de la Guerra José María Gil Robles. En este acto se hizo entrega del estandarte al Sexto Grupo de Intendencia, actuando de madrina Doña Josefina Arias de Miranda, mujer del ministro de agricultura José Martínez de Velasco e hija del ministro de Marina durante el reinado de Alfonso XIII, Diego Arias de Miranda.
El ministro de la Guerra, señor Gil Robles, asistió en Burgos a la entrega de un estandarte al Sexto Grupo de Intendencia. El acto se celebró con una gran brillantez y en el actuó como madrina doña Josefina Arias de Miranda de Martínez de Velasco. He aquí al ministro de la Guerra revistando las fuerzas, momentos antes de comenzar el acto de entrega. Se ve con el ministro al subsecretario de Guerra, general Fanjul, y al director de Seguridad, señor Valdivia. (Fot. Espiga)
La señora de Martínez de Velasco haciendo entrega del nuevo estandarte al Sexto Grupo de Intendencia, en la fiesta militar celebrada la mañana del domingo en Burgos, con asistencia del ministro de la Guerra y de otras autoridades (Fot. Espiga)
El ministro de la Guerra y las autoridades que asistieron a la fiesta saludando al nuevo estandarte del Sexto Grupo de Intendencia, en el desfile celebrado después del acto de la entrega. La madrina de la nueva enseña fue la señora de don José Martínez de Velasco. Se ve a éste en la fotografía, junto al señor Gil Robles (Fot. Espiga)
De este acto también tenemos testimonio gracias al fondo Photo Club del Archivo Provincial de Burgos.
jueves, 22 de diciembre de 2016
Arquitectura olvidada
En la construcción de los "modernos" cuarteles que vieron la luz a finales del siglo XIX (Hospital militar en 1891 y Cuartel de artillería Fernán González), se llevó a cabo con todos los progresos técnicos que en esa época se conocían. Entre los materiales utilizados, la piedra es el más destacado, también tiene gran presencia el ladrillo, la madera y el hierro forjado.
Si nos fijamos en el ambicioso y complejo proyecto del hospital militar, fue realizado con materiales y técnicas capaces de garantizar su agradable aspecto, fácil limpieza y larga duración. Se utilizó mampostería de las canteras de Monte Abadesa y el ladrillo compacto de tradición burgalesa. La armadura de los tejados se confeccionó con madera de Soria y va reforzada con tirantes de hierro forjado.
Por ello creo que merece la pena comparar ambas imágenes y hacer un viaje en el tiempo, observando la moderna concepción arquitectónica que tuvieron estas instalaciones. A pesar de los nuevos usos académicos del hospital militar, este edificio no conozco su destino, pero merecería la pena su conservación como testigo de una época.
Imagen en construcción del cuartel de artillería Fernán Gonzalez
Pabellón del Hospital militar
Detalle del interior del edificio con la elegante escalera.
Exterior del edificio, destacan los amplios ventanales superiores.
miércoles, 14 de diciembre de 2016
Exposición “Paisajes y soldados”
El Palacio de Capitanía de Burgos será, hasta el 18 de diciembre, escenario de la muestra “Paisajes y soldados”.
La exposición hace un recorrido del Ejército español por Burgos durante la Guerra de Independencia. Los dos protagonistas son, por un lado, el Ejército español, el primero que derrota al Ejército francés en campo abierto y, por otro lado, la provincia de Burgos, como enclave estratégico durante la Guerra de la Independencia.Se puede visitar de martes a viernes en horario de 10.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 20.00 horas, y sábados de 10.00 a 14.00 horas.
martes, 13 de diciembre de 2016
Interesante publicación
Acaba de publicarse un interesante trabajo sobre el telégrafo óptico en Burgos. El autor Miguel Ángel Moreno Gallo, ha recorrido la provincia buscando las torres o pequeñas evidencias que quedan, de lo que fue la primera línea permanente de comunicaciones. En su obra nos detalla con interesantes planos y fotografías históricas las diferentes torres, comenzando por la que tuvo Burgos en su castillo siguiendo por otras como las de Revilla Vallegera Villazopeque, Cavia, Cotar, la Brújula, Prádanos, Grisaleña, Pancorbo, o Campajares.
domingo, 27 de noviembre de 2016
La “operación urbanística del siglo”
Las grandes operaciones urbanísticas ligadas a los antiguos cuarteles, llegaron en los años setenta del siglo XX, con la “operación urbanística del siglo” o “el problema del siglo”, que fueron la venta de los antiguos cuarteles de la calle Vitoria y el de Caballería. Este tema ha sido ampliamente tratado por el Dr. Gonzalo Andrés (Andrés, 2004 tomo 2: 213-238), por lo que la visión que aquí se expone, está centrada en los datos de la hemeroteca digital de La Vanguardia y ABC.
Desde los años sesenta el Ejército necesitaba salir del entorno urbano para contar con las instalaciones adecuadas a los nuevos medios y la Ciudad necesitaba unos terrenos muy valiosos para su crecimiento urbanístico. Pero los cuarteles tardarían en desaparecer veinte años, desde que se empieza a hablar del problema que suponen hasta su desaparición. Muestra de ello son las constantes referencias que muestra la hemeroteca del Diario de Burgos. En una noticia, el que fuera alcalde de 1960 a 1965, Honorato Martín-Cobos manifestaba: "...Yo espero que para 1962 pueda estar abordada esta transcendental iniciativa del capitán general Martín de Bernardo debido a que los nuevos materiales de artillería -por sus dimensiones y peso- ya no pueden estar instalados en el centro de la ciudad (...) El traslado de los cuarteles es la obra sustancial del siglo, clave de una gigantesca transformación urbanística de la ciudad".
Mientras se sigue especulando con el asunto se llega a 1971, en enero de este año el Ejército a través de la Junta Central de Acuartelamiento valora los cuarteles de la calle Vitoria en 153 millones de pesetas. Este precio no puede ser asumido por el Ayuntamiento y delega en la Caja de Ahorros Municipal el cometido de adquirir los solares de los viejos cuarteles.
Este hecho causa gran polémica, empezando por la otra gran caja de la Ciudad, la Caja de Ahorros del Círculo Católico, la cual se quejó en diversas ocasiones entre 1969 y 1972 de no ser tratadas ambas entidades por igual a pesar de tener el mismo rango jurídico, y mostró su disposición a concurrir financieramente.
Finalmente el 21 de julio de 1972 el Consejo de Ministros autoriza la operación de los cuarteles y el 5 de febrero se dispone la escritura notarial de compra venta por el Estado de los cuarteles de San Pablo (Caballería), Rodrigo Díaz de Vivar (Infantería) y Fernán González (Artillería) por doscientos millones a pagar en cuatro veces.
De este hecho el periódico de tirada nacional ABC daba testimonio en la noticia “El Ayuntamiento adquiere los cuarteles militares de la ciudad” (2), haciendo referencia al obstáculo que constituía para el ensanche urbano, y a la eficaz ayuda que el Ejército ha brindado al Ayuntamiento para solucionar el “problema del siglo”. La noticia cita los 200 millones de pesetas que el Ayuntamiento debía abonar al Ejército por los 87.000 metros cuadrados, que medía la superficie de los cuatro antiguos cuarteles. Además hace mención a la intención de convocar un concurso nacional al que se confiaba acudieran los mejores especialistas en arquitectura y urbanismo.
Una vez consumada la venta, surgieron otras polémicas, sobre la reconversión urbana de los antiguos cuarteles, una de ellas fue el futuro diseño, usos y urbanización de los amplios solares. Surgiendo reivindicaciones como que se reservase espacios para un gran parque público.
La polémica de la financiación de la compra y la participación de la Caja de Ahorros Municipal no termino con la firma en 1972. Tras un pleno del Ayuntamiento el 12 de junio de 1974 en el que el concejal Leonardo Carcedo Ojeda cuestiona tanto el precio pagado como el papel de la entidad de ahorros. Se hacen eco diversas publicaciones nacionales, entre ellas Sábado Gráfico, Arriba, El Papus y La Vanguardia (3).
En la noticia de La Vanguardia titulada "El Ayuntamiento vende unos solares –más de 140 mil metros cuadrados- por la décima parte de su valor", manifestaba que los 200 millones de pesetas pagados por la Caja de Ahorros Municipal, por la compra de los solares militares habían sido diez veces menor al del mercado. En la noticia se expone que “se da la circunstancia de que por la índole específica de la entidad compradora, el propio alcalde de la ciudad es presidente nato de la misma y un buen número de concejales figuran como consejeros”. Situación que envolvía de más polémica si cabe a la “operación cuarteles”.
1) Que dichos solares eran propiedad del Ejército y en modo alguno del municipio, como se ha dicho.
2) Que constituyendo una larga aspiración de la ciudad la desaparición de los cuarteles por afectar negativamente a su desarrollo urbanístico al estar emplazados en la zona de expansión, se iniciaron las gestiones oportunas que cristalizaron en resultado positivo, dado la buena disposición del Ministerio del Ejército, consciente del problema que para la ciudad representaba la permanencia de los cuarteles en su actual ubicación.
3) Que en base de este acuerdo inicial se llevó a efecto la valoración de los solares interviniendo técnicos del Ayuntamiento y del Ministerio del Ejército cifrándose la peritación en 200 millones de pesetas con una superficie total de 31.260,81 metros cuadrados en lugar de los 140,102 que se hacen figurar en el artículo de referencia.
4) Que el Ayuntamiento pretendió adquirir los repetidos solares, teniendo que desistir de ello al carecer de medios económicos propios, sin que tampoco pudiera acudir al crédito oficial o privado, al tener agotado su capacidad crediticia comprometida hasta el máximo que permiten las disposiciones legales.
5) Que por ello se arbitró la fórmula de que fuese la Caja de Ahorros Municipal de Burgos, de la cual el Ayuntamiento es fundador y patrono, la que afrontase la operación sobre la base de que al ser una entidad que no persigue estatutariamente el lucro, el posible exceso que sobre el precio de adquisición se pudiera obtener se aplicaría en obras sociales en beneficio de la ciudad.
6) Que tal operación y en tal forma fue aprobada por el Consejo de Ministros en su reunión de 21 de julio de 1972.
7) Que la Caja de Ahorros Municipal tiene adoptado acuerdo en el sentido de que si en cualquier momento el Ayuntamiento llegue a tener disponibilidades económicas suficientes, se halla dispuesta a cederle los mencionados terrenos por el mismo precio. Esta es en síntesis, y a grandes rasgos, la verdad de lo ocurrido. El Ayuntamiento al intervenir en la operación, así como la Caja de Ahorros Municipal, no ha perseguido lucro alguno. Sólo procurar el embellecimiento de la ciudad, disponiendo de unos solares en el centro urbano de la misma.
Burgos, 26 de junio. El alcalde de Burgos.
Hasta que el Ayuntamiento se ve obligado a rectificar, y en marzo de 1975 recompra a la Caja de Ahorros Municipal los solares de los antiguos cuarteles, tras pagar 272 millones, cantidad que incluía el valor de los solares, los intereses derivados, la indemnización a los PP. Dominicos por el cuartel de Caballería (19 millones) y el coste del derribo. Además para evitar nuevas polémicas el consistorio “limita el número de alturas y espacios edificables, por lo que la construcción de los inmuebles queda casi exclusivamente en manos de cooperativas, al no representar un negocio para las empresas inmobiliarias.” (Ortega, 2005: 385).
Finalmente la “operación del siglo” puede considerarse beneficiosa para el Ayuntamiento.
Desde el punto de vista económico “a los dos años de pagar los 150 millones de pesetas primeros, recibió de la venta de uno solo de los cuarteles de la calle Vitoria más del doble de lo que le iba a suponer el desembolso total” (Merino, 2002b: 144). Y desde el punto de vista urbanístico “la ciudad contará con 90.000 metros cuadrados de suelo, en una zona céntrica en la que se puede corregir hipotéticamente los graves errores que hasta entonces presentaba el urbanismo burgalés.” (Ortega, 2005: 384-385)
Estos cambios propician un plano en 1980 muy diferente. La superficie urbana de la ciudad se ha duplicado, mientras los cuarteles más cercanos al centro histórico han desaparecido.
Estos hechos provocan que el porcentaje de suelo militar respecto al total de la superficie urbana, se reduzca de un 20% en 1960 a un 9% en 1980.
(1) “Los cuarteles de Burgos dificultan la expansión urbana”, Felipe Fuente, La Vanguardia Española, viernes 8 de mayo de 1964. P. 6
(2)“El Ayuntamiento adquiere los cuarteles militares de la ciudad”, J. Salgado Espinosa, ABC, Domingo 6 de agosto de 1972. Pag. 28
(3) "El Ayuntamiento vende unos solares –más de 140 mil metros cuadrados- por la décima parte de su valor" Felipe Fuente, Viernes 21 de junio de 1974, La Vanguardia Española p.9
(4) “La venta de los cuarteles de Burgos” sábado 29 de junio, La Vanguardia Española, p.26
Las instalaciones militares y su significado en el plano urbano de la ciudad de Burgos.
Miguel Espinosa Ortega
Desde los años sesenta el Ejército necesitaba salir del entorno urbano para contar con las instalaciones adecuadas a los nuevos medios y la Ciudad necesitaba unos terrenos muy valiosos para su crecimiento urbanístico. Pero los cuarteles tardarían en desaparecer veinte años, desde que se empieza a hablar del problema que suponen hasta su desaparición. Muestra de ello son las constantes referencias que muestra la hemeroteca del Diario de Burgos. En una noticia, el que fuera alcalde de 1960 a 1965, Honorato Martín-Cobos manifestaba: "...Yo espero que para 1962 pueda estar abordada esta transcendental iniciativa del capitán general Martín de Bernardo debido a que los nuevos materiales de artillería -por sus dimensiones y peso- ya no pueden estar instalados en el centro de la ciudad (...) El traslado de los cuarteles es la obra sustancial del siglo, clave de una gigantesca transformación urbanística de la ciudad".
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Fotografía de postal. Comitiva militar a su paso por el cuartel de Artillería "Fernán González", en la C/ Vitoria. Foto Vadillo, AMBu, FO -2044
En 1964 en el periódico nacional La Vanguardia aparece la noticia (1) “Los cuarteles de Burgos dificultan la expansión urbana”. Tras una visita a Burgos del Ministro del Ejército Camilo Menéndez Tolosa, que había sido Capitán General de la región, expuso la posibilidad del desplazamiento de los cuarteles que, ubicados en lugares estratégicos del interior de la ciudad, imposibilitan en muchos casos la expansión urbanística. El problema ya se había denominado como la operación burgalesa del siglo y el propio alcalde había declarado “No olvidemos que es una cuestión substancial para el desarrollo de la ciudad, y por lo tanto, no la perdemos de vista, dispuestos para actuar en el momento oportuno”. También hace mención a que una operación de esta envergadura requiere muchas sumas de millones, lo que supone un problema complejo y costoso, “pero que alguna vez habrá de afrontarse, máxime cuando ahora la ubicación de industrias acogiéndose a los beneficios del Polo de Promoción, requieren edificaciones para albergar a los diecisiete mil nuevos puestos de trabajo que fácilmente supone cuarenta mil almas más, o sea, la mitad de la actual población burgalesa”.
Maqueta del cuartel de Infantería Rodrigo Diaz de Vivar, situada en el Museo Militar de Burgos
Mientras se sigue especulando con el asunto se llega a 1971, en enero de este año el Ejército a través de la Junta Central de Acuartelamiento valora los cuarteles de la calle Vitoria en 153 millones de pesetas. Este precio no puede ser asumido por el Ayuntamiento y delega en la Caja de Ahorros Municipal el cometido de adquirir los solares de los viejos cuarteles.
Este hecho causa gran polémica, empezando por la otra gran caja de la Ciudad, la Caja de Ahorros del Círculo Católico, la cual se quejó en diversas ocasiones entre 1969 y 1972 de no ser tratadas ambas entidades por igual a pesar de tener el mismo rango jurídico, y mostró su disposición a concurrir financieramente.
Finalmente el 21 de julio de 1972 el Consejo de Ministros autoriza la operación de los cuarteles y el 5 de febrero se dispone la escritura notarial de compra venta por el Estado de los cuarteles de San Pablo (Caballería), Rodrigo Díaz de Vivar (Infantería) y Fernán González (Artillería) por doscientos millones a pagar en cuatro veces.
De este hecho el periódico de tirada nacional ABC daba testimonio en la noticia “El Ayuntamiento adquiere los cuarteles militares de la ciudad” (2), haciendo referencia al obstáculo que constituía para el ensanche urbano, y a la eficaz ayuda que el Ejército ha brindado al Ayuntamiento para solucionar el “problema del siglo”. La noticia cita los 200 millones de pesetas que el Ayuntamiento debía abonar al Ejército por los 87.000 metros cuadrados, que medía la superficie de los cuatro antiguos cuarteles. Además hace mención a la intención de convocar un concurso nacional al que se confiaba acudieran los mejores especialistas en arquitectura y urbanismo.
Una vez consumada la venta, surgieron otras polémicas, sobre la reconversión urbana de los antiguos cuarteles, una de ellas fue el futuro diseño, usos y urbanización de los amplios solares. Surgiendo reivindicaciones como que se reservase espacios para un gran parque público.
La polémica de la financiación de la compra y la participación de la Caja de Ahorros Municipal no termino con la firma en 1972. Tras un pleno del Ayuntamiento el 12 de junio de 1974 en el que el concejal Leonardo Carcedo Ojeda cuestiona tanto el precio pagado como el papel de la entidad de ahorros. Se hacen eco diversas publicaciones nacionales, entre ellas Sábado Gráfico, Arriba, El Papus y La Vanguardia (3).
En la noticia de La Vanguardia titulada "El Ayuntamiento vende unos solares –más de 140 mil metros cuadrados- por la décima parte de su valor", manifestaba que los 200 millones de pesetas pagados por la Caja de Ahorros Municipal, por la compra de los solares militares habían sido diez veces menor al del mercado. En la noticia se expone que “se da la circunstancia de que por la índole específica de la entidad compradora, el propio alcalde de la ciudad es presidente nato de la misma y un buen número de concejales figuran como consejeros”. Situación que envolvía de más polémica si cabe a la “operación cuarteles”.

Vista superior de los cuarteles de la calle Vitoria, en primer plano el de Caballería y al fondo el de Infantería. AMBu 23625-10
En este mismo periódico el 29 de junio de 1974 se publicaba la carta del Alcalde de Burgos “La venta de los cuarteles de Burgos”(4), en ella el alcalde de Burgos, don José Muñoz Ávila, ruega la publicación de la siguiente carta relacionada con la información publicada en el periódico La Vanguardia el día 21 de junio sobre la venta de diversos solares en los que estaban ubicados los cuarteles de Caballería, Infantería y Artillería;
«Sin perjuicio de ofrecer a toda la prensa nacional la posibilidad de examinar el voluminoso expediente administrativo instruido, estima este Ayuntamiento una obligación dejar constancia de lo siguiente:1) Que dichos solares eran propiedad del Ejército y en modo alguno del municipio, como se ha dicho.
2) Que constituyendo una larga aspiración de la ciudad la desaparición de los cuarteles por afectar negativamente a su desarrollo urbanístico al estar emplazados en la zona de expansión, se iniciaron las gestiones oportunas que cristalizaron en resultado positivo, dado la buena disposición del Ministerio del Ejército, consciente del problema que para la ciudad representaba la permanencia de los cuarteles en su actual ubicación.
3) Que en base de este acuerdo inicial se llevó a efecto la valoración de los solares interviniendo técnicos del Ayuntamiento y del Ministerio del Ejército cifrándose la peritación en 200 millones de pesetas con una superficie total de 31.260,81 metros cuadrados en lugar de los 140,102 que se hacen figurar en el artículo de referencia.
4) Que el Ayuntamiento pretendió adquirir los repetidos solares, teniendo que desistir de ello al carecer de medios económicos propios, sin que tampoco pudiera acudir al crédito oficial o privado, al tener agotado su capacidad crediticia comprometida hasta el máximo que permiten las disposiciones legales.
5) Que por ello se arbitró la fórmula de que fuese la Caja de Ahorros Municipal de Burgos, de la cual el Ayuntamiento es fundador y patrono, la que afrontase la operación sobre la base de que al ser una entidad que no persigue estatutariamente el lucro, el posible exceso que sobre el precio de adquisición se pudiera obtener se aplicaría en obras sociales en beneficio de la ciudad.
6) Que tal operación y en tal forma fue aprobada por el Consejo de Ministros en su reunión de 21 de julio de 1972.
7) Que la Caja de Ahorros Municipal tiene adoptado acuerdo en el sentido de que si en cualquier momento el Ayuntamiento llegue a tener disponibilidades económicas suficientes, se halla dispuesta a cederle los mencionados terrenos por el mismo precio. Esta es en síntesis, y a grandes rasgos, la verdad de lo ocurrido. El Ayuntamiento al intervenir en la operación, así como la Caja de Ahorros Municipal, no ha perseguido lucro alguno. Sólo procurar el embellecimiento de la ciudad, disponiendo de unos solares en el centro urbano de la misma.
Burgos, 26 de junio. El alcalde de Burgos.

1976, Foto Fede, Memoria gráfica de Burgos Tomo III
Tras la carta del alcalde, el Ayuntamiento presentó posteriormente una demanda contra los noticiarios: Arriba, La Vanguardia, El Papus y Sábado Gráfico porque "...en diversos periódicos y revistas se han publicado desde el pasado mes de junio noticias atentatorias contra la actuación municipal del Ayuntamiento de Burgos" (Ortega, 2005: 384). En los siguientes meses continuó la polémica, a su vez surgió un movimiento vecinal de recogida de firmas exigiendo la devolución de la propiedad al Ayuntamiento, e incluso el nuevo alcalde José Muñoz Ávila recibió amenazas.
Hasta que el Ayuntamiento se ve obligado a rectificar, y en marzo de 1975 recompra a la Caja de Ahorros Municipal los solares de los antiguos cuarteles, tras pagar 272 millones, cantidad que incluía el valor de los solares, los intereses derivados, la indemnización a los PP. Dominicos por el cuartel de Caballería (19 millones) y el coste del derribo. Además para evitar nuevas polémicas el consistorio “limita el número de alturas y espacios edificables, por lo que la construcción de los inmuebles queda casi exclusivamente en manos de cooperativas, al no representar un negocio para las empresas inmobiliarias.” (Ortega, 2005: 385).
Finalmente la “operación del siglo” puede considerarse beneficiosa para el Ayuntamiento.
Desde el punto de vista económico “a los dos años de pagar los 150 millones de pesetas primeros, recibió de la venta de uno solo de los cuarteles de la calle Vitoria más del doble de lo que le iba a suponer el desembolso total” (Merino, 2002b: 144). Y desde el punto de vista urbanístico “la ciudad contará con 90.000 metros cuadrados de suelo, en una zona céntrica en la que se puede corregir hipotéticamente los graves errores que hasta entonces presentaba el urbanismo burgalés.” (Ortega, 2005: 384-385)
Estos cambios propician un plano en 1980 muy diferente. La superficie urbana de la ciudad se ha duplicado, mientras los cuarteles más cercanos al centro histórico han desaparecido.
Estos hechos provocan que el porcentaje de suelo militar respecto al total de la superficie urbana, se reduzca de un 20% en 1960 a un 9% en 1980.

Solar de los cuarteles de Infantería Rodrigo Diaz de Vivar y de Artillería Fernán González de la calle Vitoria. Fecha: aprox.1978
(1) “Los cuarteles de Burgos dificultan la expansión urbana”, Felipe Fuente, La Vanguardia Española, viernes 8 de mayo de 1964. P. 6
(2)“El Ayuntamiento adquiere los cuarteles militares de la ciudad”, J. Salgado Espinosa, ABC, Domingo 6 de agosto de 1972. Pag. 28
(3) "El Ayuntamiento vende unos solares –más de 140 mil metros cuadrados- por la décima parte de su valor" Felipe Fuente, Viernes 21 de junio de 1974, La Vanguardia Española p.9
(4) “La venta de los cuarteles de Burgos” sábado 29 de junio, La Vanguardia Española, p.26

Plano de las instalaciones militares en Burgos en el año 1922
Miguel Espinosa Ortega
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